Eivissa estudia cerrar la puerta a nuevos clubs desde 2027
El plan de intervención en zonas turísticas plantea congelar las licencias de clubs y salas nuevas en toda la isla a partir de 2027. Lo que ya funcionaba de hecho en Platja d’en Bossa y Sant Antoni pasaría a ser la norma en todas partes: para abrir habría que comprar un local ya licenciado.
La isla se plantea poner un techo a su propia noche. El plan de intervención en zonas turísticas (PIAT) que se debe aprobar en las próximas semanas incluye la congelación de las licencias de clubs y salas nuevas en todo el territorio, con entrada en vigor en 2027, cuando caduca el marco actual a finales de 2026.
No sería un cambio de rumbo, sino la escritura de algo que ya pasa: en Platja d’en Bossa y en Sant Antoni las nuevas licencias llevan tiempo paradas de hecho. La diferencia es que el freno dejaría de depender de cada municipio y valdría para toda Eivissa.
El efecto práctico es simple: el número de clubs de la isla queda fijado en el que hay hoy. Quien quiera entrar tendrá que comprar un local ya licenciado en vez de levantar uno nuevo, y el precio de esas licencias es lo primero que se moverá.
Detrás está la presión de siempre —exceso de turismo, agua, infraestructuras— y un ciclo reciente de aperturas enormes que ha cambiado la escala de la isla. La propuesta todavía no está aprobada: hasta que lo esté, no hay nada firmado.
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